La leishmaniosis
La leishmaniosis es una enfermedad parasitaria causada por Leishmania infantum, endémica en muchas zonas mediterráneas como la Costa Brava. Se transmite exclusivamente a través de la picadura del mosquito, llamado flebótomo, activo principalmente al atardecer y durante la noche, por lo que no se contagia por contacto directo entre animales.
Afecta sobre todo a los perros, que son el principal reservorio de la enfermedad, aunque los gatos (y los humanos) también pueden infectarse, generalmente de forma más leve o menos frecuente. El periodo de incubación es variable, pudiendo ir de meses a años. Los signos clínicos dependen de la respuesta inmunitaria del animal e incluyen pérdida de peso progresiva, apatía, linfadenopatía, lesiones cutáneas (dermatitis exfoliativa, úlceras), onicogrifosis (crecimiento anormal de las uñas), epistaxis (sangrado de la nariz) y, en estadios avanzados, insuficiencia renal.
Ante la sospecha de que algo le sucede a nuestro perro e independientemente de que hayamos observado alguno de los síntomas mencionados, debemos acudir a nuestra clínica veterinaria para que hagan una exploración física a nuestra mascota. Si en la revisión se detectan síntomas compatibles con la enfermedad, es recomendable realizar una analítica de sangre y mediante un “test rápido” se puede determinar si existen anticuerpos frente a la Leishmania. Si resulta positivo, se realiza un análisis serológico y un proteinograma para conocer el estado de la enfermedad y el estado de salud del animal. En función de la gravedad de los síntomas, de la carga parasitaria y del alcance de la lesión en los órganos, el tratamiento de un perro infectado por leishmania será diferente; hoy en día, es una enfermedad que se puede controlar mediante el empleo de fármacos crónicos y una buena calidad de vida.
La prevención es clave: el uso de collares o pipetas repelentes, la vacunación anual y los controles analíticos periódicos permiten reducir significativamente el riesgo y detectar la enfermedad de forma precoz, lo cual permite una ventaja a la hora de tratar al animal.
En el Hospital Veterinari Costa Brava estamos a tu lado para ayudarte a prevenir, detectar y controlar esta enfermedad. Cuidamos de tu mascota como si fuera nuestra, porque su salud y bienestar son también nuestra prioridad.